
SCORPIUS HYPERION MALFOY
Mi nombre está en las estrellas, por eso sé que brillaré tanto como ellas.
SOBRE MÍ
Antes de empezar, espero que tengas esto en cuenta: detesto las abreviaturas de mi nombre, Scor, Scorp y todo lo que no sea Scorpius o Malfoy, no hay cosa que me moleste más. Así que si vas a llamarme así, no te molestes en dirigirme la palabra. Lo sé, estoy yendo directo al grano, pero es que no me gustan las medias tintas, si mis padres se han molestado en ponerme un nombre es para que me llamen así, de verdad que lo aborrezco.Además, mi nombre tiene una historia que, ciertamente me encanta y voy a contar.Me pusieron el nombre de Scorpius debido a la tradición familiar de poner nombres de constelaciones a sus hijos y a mí me tocó la constelación Escorpio de la cual, me sé su historia de memoria. El origen de la constelación se encuentra en la leyenda de Orión, la que narra que Orión el cazador se sacó los ojos en un arrebato de celos, y mientras vagaba ciego por el mundo pisó un escorpión que le picó con su aguijón, provocando su muerte. Lo que provocó que los Dioses los elevaran a los cielos colocándolos en extremos opuestos de la bóveda celeste, de forma que cuando Escorpio sale por el horizonte, Orión se oculta huyendo del animal que causó su muerte. Puede ser algo sangrienta, pero a mí me gusta interpretarlo como que hacer algo sin pensarlo dos veces, tan solo dejándote llevar por un arrebato, puede ser fatal, fíjate en Orión, a él le llegó la muerte. Por otro lado, mi segundo nombre, Hyperion, es por mi abuelo materno.En definitiva, mi nombre está en las estrellas, por eso sé que brillaré tanto como ellas. Y no es egocentría, se denomina realismo.Y siguiendo con mi historia, no solo voy a estar contando cosas acerca de mi nombre, ha llegado el momento que sepáis algo más de mí.Mis padres son Draco Malfoy y Astoria Greengrass. Suelen decirme que he heredado rasgos de ambos, pero no saben ver más allá de la portada, como suele pasar con un buen libro.De mi padre lo que más creen que he heredado es el físico: el mismo cabello, rostro sin ningún tipo de imperfección con unos atributos faciales finos y marcados, con la nariz respingada y dos llamativos ojos grisáceos que según dicen, se asemejan a un iceberg. Lo que no saben es que se equivocan en que tan solo he heredado la apariencia de mi padre, pues él también tiene un corazón que muchos desconocen, ni es oro todo lo que reluce ni es oscuridad todo lo que no brilla. Admiro a mi padre, a pesar de ello, quiero que quede claro que sé que cometió una infinidad de errores en el pasado. Pienso que es un gran hombre a expensas del carácter sobreprotector que a veces tiene conmigo (que resulta un poco agotador). Cuando era más pequeño solíamos chocar mucho, recuerdo que mi madre decía que era porque tenemos el mismo carácter, pero igualmente algún día querría ser como él, porque aún así de lo que diga la gente, es valiente y supo elegir el bando correcto en la guerra, el bando para poder proteger a su madre, y yo, sinceramente, creo que hubiera tomado la misma decisión para proteger a la mía.Para terminar de hablar de mi padre, tengo que reconocer que no todo es bueno, nadie puede ser perfecto… dicen que poseo la marca de la chulería y el egocentrismo de mi apellido, con la diferencia de que me suelen dar igual las cosas que no van conmigo. Mi sonrisa en sí es algo burlesca y ladeada, cosa que Granger-Weasley no soporta y a mí, me encanta. Pero yo creo que lo peor de mí, es mi humor, tengo muy mal humor, peor que un basilisco, cosa en la que coincido con él y es mucho peor.Por otra parte me han dicho en numerosas ocasiones que de mi madre he heredado el corazón. Manteníamos una estrecha relación. Confiaba plenamente en ella en todos los aspectos. Se dedicó desde que era pequeño a desmentirme todo lo que escuchaba de mi abuelo Lucius acerca de la pureza y esas sandeces. Teníamos una complicidad única.Gracias a mi madre empecé a adorar la literatura inglesa: Shakespeare, Charles Dickens, Jane Austen, William Blake, Emily Bronte... entre otros autores me acompañaron durante toda mi vida. Sus letras aún me recuerdan a ella.En el verano de mis trece años ocurrió el acto más triste de mi vida. Mi madre falleció debido a una maldición familiar de sangre. Ella sabía que era muy arriesgado el tener un hijo, pero decidió tenerlo incluso cuando mi padre le dijo que no le importaba que fuese el fin de su linaje. Dicha maldición, acabó matándola, dejándonos a mi padre y a mí con el corazón destrozado. A raíz de aquello mi padre se volvió mucho más protector conmigo, pero nos tornamos más cercanos. Sin su apoyo no sé que hubiese sido de mí.No hay día que no la echemos de menos.Fui criado en la mansión Malfoy por mis padres y abuelos, Lucius y Narcissa Malfoy. Me gusta Malfoy Manor. Desde pequeño he sido conocedor del pasado de mi familia y todo lo que ha sucedido allí , nadie me ha ocultado nada en ningún momento. Toda la sangre derramada y todas las vidas torturadas son algo que pesa dentro de las paredes de mi casa, sin embargo, también hay cosas buenas. Me gusta y tranquiliza ver a mi abuela paseando por los jardines entre los pequeños pavos reales o a mi padre por la vieja biblioteca buscando información sobre objetos oscuros. También recordar a mi madre tomando el té con un libro entre las manos y la sonrisa radiante… entre muchas otras cosas. Con el tiempo, he llegado a pensar que mi hogar puede tener una segunda oportunidad, como la que recibió el apellido Malfoy.En Hogwarts, como ya se esperaba, fui asignado para la casa Slytherin (no es por presumir) por mi gran astucia y ambición, cosa que me viene de familia, claro está. No obstante, no fue tan rápido para elegir como llevaba pasando durante generaciones. Algo que poca gente sabe, es que dudó en mandarme a Ravenclaw. Para ser ambicioso hace un falta una mente brillante e inteligente, cosa que… bueno, tengo de sobra, para que mentir.
Y aunque no lo parezca, en mi primer año fui uno de los chicos más criticados por ser «hijo de mortífago» e incluso me llamaban «hijo de Voldemort» por falsos rumores, (vaya estupidez es que había que ser descerebrado y patán) y debía sobrellevarlo todo con la cabeza bien alta. Al fin y al cabo soy un Malfoy y mi apellido pesa más que cargar con fuertes piedras en la espalda. Si soy sincero, es como una penitencia constante. Ser un Malfoy no es solo sinónimo de llevar la etiqueta de mortífago grabada a fuego, cabellos rubios y mirada de acero, no obstante solo un verdadero miembro de la familia sabe que llevar el apellido es mucho más, mucho más pesado, no solo tienes que soportar los comentarios, sino que a pesar de ellos, tienes que aborrecerlos, ser el mejor en cualquier cosa que te propongas, estar un paso por encima y superar a todos. Tengo que reconocer que, todo eso a mí me importaba y me sigue importando un bledo, sin embargo, en ocasiones la cosa cambia y mi Malfoy interior emerge como un dragón de su cueva: abrasando todo a su paso. Y así fue como cambiaron las cosas y dejé de ser todas esas patrañas.Aún así, antes de que dejaran de decir estupideces, encontré a una persona que no me juzgaba por mi apellido: Albus Severus Potter. Él estaba pasando por la misma situación que yo al ser elegido para la casa Slytherin siendo un Potter, por ello y su gran apoyo, con el paso del tiempo se convirtió en mi mejor amigo. Fue una fortuna coincidir con él entre tantos planetas, entre tantas opciones, entre tanto caos interior y entre tanta porquería de gente. Por otro lado, Albus venía con un plus llamado Rose Granger-Weasley, mi mejor peor pesadilla en todos los sentidos. Hay algunas personas con quienes todo siempre será complicado y eso me pasa a mí con ella. Por supuesto, estas amistades no gustaron en absoluto a mis abuelos, pero me dio absolutamente igual. Desde siempre he tomado mis propias decisiones.Para terminar, diré que soy muy serio y con un sentido del humor moderado (exclusivo para algunas personas como Megara Nott-Parkinson, tenemos un montón de bromas particulares). Tengo un fuerte sentido del honor, la justicia y del deber, pero también demuestro tener una gran compasión. Me preocupo demasiado por mis amigos y familiares, e incluso estoy dispuesto a arriesgar mi propia vida para protegerlos; un aspecto que comparto con Albus. Puedo estar plagado de dudas y me critico a mí mismo cada vez que cometo un error. Sin ninguna duda acepto a los otros por quienes son. Me desagrada enormemente que la gente me respete solo por ser hijo de un sangre pura y que esperen grandes cosas de mí sin nisiquiera conocerme, a pesar de ser muy confiado en mis habilidades intelectuales.Y ya no tienes nada más que saber, si te interesa (que por supuesto lo hará), no dejes de seguir mis pasos, te aseguro que no te aburrirás.
CURIOSIDADES
➤ Nací el 25 de mayo de 2006 en Malfoy Manor.➤ Mi madrina es mi tía Daphne y hace muy bien su papel, por lo menos a día de hoy. Y es que, aunque fuera mi madrina, antes de que muriera no tenía apenas relaciones con ella. Empecé a tener más contacto a raíz de que mi madre se muriera. Ellas no se llevaban para nada bien, las cartas que se escribían eran más reproches que otra cosa. Ahora cuando me visita en Malfoy Manor la estancia parece hacerse más pequeña. Con mis abuelos se lleva fatal. Es una constante de insultos. Un espectáculo sin duda. Mi padre intenta poner un poco de cordura aunque a veces se una.➤ Mi padrino en Theodore Nott. El amigo más intimo de mi padre.➤ Dicen, y es verdad, que soy calcado (fisicamente) a mi padre. Tenemos el mismo porte serio y elegante, (no es por alardear, que culpa tengo yo de que mi padre y yo seamos unas bellezas). Sin embargo, nuestras personalidades en el fondo difieren bastante.➤ No me da vergüenza admitir mis miedos, eso no me hace menos interesante de lo que soy. Me dan pavor los gigantes. De pequeño leí que a un antepasado mío le mataron en el siglo XVII. La ilustración que lo muestra siendo aplastado por la criatura tuvo un efecto perdurable sobre mi cabeza. Por ello, ese es mi boggart.➤ Capitán del equipo de Quidditch desde mi quinto año (entré en cuarto junto con Albus) lo que hace la habilidad innata con la escoba. Mi posición es cazador. Ya que estamos hablando de Quidditch, mi equipo es el equipo Puddlemere United. Me encanta picarme con Granger-Weasley, ella es fanática de los Chudley Cannons.➤ Tuve que probar más de veinte varitas hasta encontrar la mía. La que sigue siendo a día de hoy: madera de ébano, núcleo de pelo de unicornio, treinta y tres centímetros y medio de longitud y poca flexibilidad.➤ Colecciono soldaditos de plomo. Siempre que voy a algún lugar me traigo uno de recuerdo del viaje. Mi favorito es uno que me regaló Albus de una tienda de antigüedades de Londres.➤ Nadie sabe una de mis manías más comunes. Cuando estoy preocupado o nervioso muerdo mi dedo pulgar, pero cuando estoy feliz o emocionado me muerdo el meñique.➤ Tengo una lechuza negra llamada Alquimides.➤ Me encanta tocar la armónica, aunque son muy pocos los que me han escuchado hacerlo, ya que lo hago en los momentos que me siento más nostálgico. Privilegiados los que lo han hecho, les llamaría yo.➤ Mi amortentia huele a chocolate caliente en una mañana de invierno, ropa de cama limpia y pan reciente. Lo del pan es lo que os imagináis.➤ Odio los días de lluvia. A la mayoría de gente le gusta el sonido de la lluvia, el olor a tierra mojada, leer un libro en esos días, escuchar su canción favorita o arroparse y protegerse del frio. En fin. Yo veo la otra cara de la moneda. Los inventos más peligrosos en la historia de la humanidad fueron sin lugar a duda la pólvora, los virus, las maldiciones imperdonables, y por último pero no menos importante, el paraguas. Este aparentemente inofensivo artilugio posee tras de sí grandes ataques, entre los que se destaca: clavadura de punta en el ojo, salpicadura del agua descendente hacia sus alrededores, bloqueo de individuos que quieran pasar, y voladura del mismo, seguida de golpe en la cara del patán que camina por delante.Una de las cosas que más detesto son las preguntas tontas cuando llegas empapado: «¿Te mojaste?» «¿Está lloviendo?». No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que sí.Y no solo odio los días de lluvia, también odio lo imbécil que se pone la gente. La lluvia debe producir algún tipo de reacción mágica que hace que las personas se pongan insoportables. Es eso, o la humanidad quedó traumada después del episodio del Arca de Noe. Es agua, simplemente moja. Tampoco te puede hacer más filosófico, ni que el café esté mejor, ni nada por el estilo, al menos en mí no surge tal efecto. Lo único que consigue es ponerme de un humor de perros, capaz de sacarme de mis casillas.Y lo que menos aguanto de la lluvia, es que me recuerda a cuando se fue mi madre. Era un día lluvioso, en el que todo fue negro para mí. Y por todo eso, odio la lluvia.➤ Me encanta la historia. Todas sus vertientes. Historia de la magia, historia de Hogwarts, todo tipo. Por ejemplo, las mejores charlas que tengo con mi abuelo Lucius es cuando me cuenta la historia familiar. Me parece la mar de interesante. Una vez me contó que los Malfoy se querían casar con un muggle de la realeza por puros intereses económicos y sociales, y que si eso hubiera pasado, no conoceríamos el mundo como es hoy. La verdad es que en eso pienso exactamente igual que él. Sería una locura.➤ Uno de los mejores recuerdos que guardo de mi madre fue el primer día que embarqué al colegio. No sé por qué, quizá fuese el instinto maternal, pero ella tenía la creencia que las golosinas ayudaban a hacer amigos, y antes de subir al tren me dio la bolsa de golosinas más grande que había visto en mi vida añadiendo después: “Los dulces siempre ayudan a hacer amigos”, y gracias a ello, pude hacer mi primer amigo de verdad. De por vida estaré agradecido a mi madre de haberme brindado el mayor regalo de todos. Después de su muerte, mi abuela se encargaba de mandarme un paquete lleno de dulces casi todos los días. Al menos una vez por semana.➤ Hablando de mi abuela, que no te sorprenda si me llama: mi príncipe, mi Scorpius, mi niño rubio y por supuesto, su palabra favorita: encanto.➤ Mi primera escoba me la regaló mi abuelo Lucius. Sé que sus intenciones eran para que fuese el mejor volador, pero la guardo con gran cariño. Es mi abuelo aunque le odiéis.➤ Hablando de mi abuelo, es un poco pesado con los valores puristas. Por más que pasan los años, no termina de darse cuenta que no me importan. Lo peor es que siempre lo hace acompañado de comentarios desafortunados para Albus y Granger-Weasley. Es el único momento en el que huyo de él. Normalmente lo hace cuando está borracho.➤ De pequeño me llamaban hijo de Voldemort, al principio no podía soportarlo, pero un comentario de Granger-Weasley me hizo ver todo diferente. Según ella era imposible que fuera hijo de Voldemort. Yo tengo nariz.➤ Granger-Weasley me apoda Scorpion King. Cuando ella hace eso yo le digo que huele a pan.➤ Los recuerdos de mi madre me invaden la cabeza todos los días, sobretodo antes de dormir. Algo que siempre tengo muy presente es el recuerdo de la nana que me cantaba de pequeño para dormir con su dulce tono de voz, el olor de su perfume, su cara de disgusto cuando algo salía mal y sus abrazos, sobretodo recuerdo sus abrazos.➤ Aunque muchos piensen que mi casa es una pesadilla para vivir por todas las cosas malas que pasaron allí, no me desagrada vivir en Malfoy Manor. Para mí es un gran museo de historia.➤ Junto con mi padre hemos desarrollado aficiones conjuntas. Nos gusta coleccionar artilugios oscuros, aunque yo soy más de estudiarlos y adivinar por quién y en qué fecha han sido construidos y él de comentarme para que sirven. También ocurre eso con los coches muggles, tenemos una gran variedad en la mansión.➤ Mi armario, prácticamente llenado por mi abuela, se basa en trajes negros, blancos, grises, jerseys de cuello alto y abrigos de todas las marcas.➤ Albus por navidad me regalo un jersey tejido por su abuela Molly en mi cuarto año. Desde ese año es una costumbre. Todos los años recibo un jersey de su parte. Me hace sentir querido y aceptado. Aún tengo mis demonios y esa tontería me hace sentir bien.➤ Mis dulces favoritos son los brownies.➤ Tengo unas gafas de oro para leer y que no se me cansé la vista.
ACLARACIONES
Voy a mencionar una serie de consideraciones que me gustaría que se tuviera en cuenta antes de interactuar con mi personaje. Todo esto es para evitar posibles malentendidos. De todas formas estoy disponible por mensaje.➤ Una de las cosas más importantes, es que prefiero que se lea la ficha de Scorpius antes de empezar a interactuar con él para que se respete su canon en todo momento. Si veo que algún personaje habla con Scorpius y no respeta mi canon seguramente no conteste más.➤ Sigo bastante el canon de The Cursed Child, exceptuando algunos cambios que he ido amoldando en el camino y he ido creando en Scorpius y sus relaciones.➤ Es importante saber que mi personaje forma parte de una historia. Roleo dicha historia e interactúo teniendo en cuenta lo que ha pasado en esa historia.➤ Si quieres que mi personaje tenga una relación estrecha con el tuyo antes de nada tenemos que hablarlo. Quizás puede surgir por complicidad, pero en mi opinión siempre es mejor tener ciertas cosas en cuenta que pueda afectar a mi personaje.➤ No interactúo con personajes que ya están muertos por el canon.➤ Si busco un personaje para rolear y aceptas ese personaje, por favor, avisa de tu actividad para que yo pueda tenerlo en cuenta. Si tienes que dejarlo avisa antes de hacerlo. En caso de abandonarlo todos los datos y relación con Scorpius seguirían existiendo por si otra persona decide retomar el personaje.➤ Busco coherencia en las relaciones con mi personaje. Si mi personaje es de una forma no va a cambiar por tu personaje.
LOS MALFOY
Queridos lectores...Suele decirse de la familia Malfoy que nunca encontrarás a uno de ellos en la escena del crimen, aunque sus huellas dactilares podrían estar por toda la varita del culpable...Independientemente de su riqueza, sin necesidad de trabajar para vivir, generalmente han preferido el papel de poder detrás del trono, contentos de que otros hagan el trabajo pesado y asuman la responsabilidad del fracaso.Han ayudado a financiar muchas de las campañas electorales de sus candidatos preferidos, que han incluido (según se dice) el pago de trabajos sucios como echar maleficios a la competencia.
MIEMBROS








